Envidia e ignorancia, dos adjetivos que se desprenden de las palabras de "alguien" en un artículo publicado el 22 de noviembre titulado "La toga de Jose María". Este es el último párrafo,
Para los universitarios de infantería, que vivimos lejos del oropel de la política, nos tememos que la fama lograda por la UCAM con Aznar sirva al menos para dos importantes cuestiones: una, ocultar la paupérrima condición académica de una universidad que figura a la cola de la investigación española; y dos, hacer méritos para conseguir nuevas metas en la enseñanza superior de la Región; por ejemplo, una Facultad de Medicina. Porque si la tal Facultad de Medicina se nutriera con fichajes semejantes, cuidado. Yo no me metería a un quirófano para ser operado por un político, por muy famoso que fuera. Mejor lo dejaría dar lecciones de cómo meterse en guerras, que diga, de ética.
Un claro ejemplo del sentimiento generalizado de la pública que en vez de colaborar, apoyar y alimentar el espíritu de los estudiantes murcianos, decide esconderse detrás de este tipo de artículos. Sin un mínimo de información se lanza a escribir seis párrafos llenos de proposiones bonitas intentando que los lectores vean lo culto e intelectual de su persona pero que lo único que dejan entrever es lo amargado y frustuado que se siente en su interior. Cuántos complejos debe tener, son muchos años trabajando solo... Pena, una pena que tengan que recurrir a esto para salir en los medios.
viernes, 4 de diciembre de 2009
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Os pasaré el cuadernillo que tengo sobre su intervención, está interesante.
ResponderEliminarLas palabras de este personaje no merecen este tiempo, pero se lo voy a dar por tantos otros personajes que como él pueden caer en esta temática: Sólo hay un camino, y si no lo andamos juntos sólo conseguiremos llegar más tarde todos.
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