miércoles, 13 de enero de 2010

El tiempo es oro

Siglo XXI, Internet, y la era de la información, en unos segundos puedes resolver algo que hace unos años te hubiese llevado días, incluso semanas. La población mundial vive en la necesidad de la rapidez, se trata de satisfacer todas las necesidades lo antes posible. Ya no se toma un café, ahora se toma un expresso. Los restaurantes se han convertido en Fast-Food y triunfan en todo el mundo. Las conexiones a Internet superan los 20 Megas, ¿donde se quedó el MODEM 56K? Cuando nos llaman por teléfono, queremos saber quién es incluso antes de haber respondido. Queremos ordenadores que se enciendan en solo unos pocos segundos o desplazarnos en el espacio en el menor tiempo posible. Pero, ¿hasta donde puede llegar el afán por la rapidez? ¿Os imagináis el día que vendan productos para poder terminar el coito en cinco segundos? O ¿que la final de la copa del mundo solo durase 15 minutos? o mejor aún, ¿qué desapareciesen todos los largometrajes cinematográficos?


Últimamente, movido por los flujos de información que me mecen en la red, he desembocado en varios Films de corta duración conocidos como cortometrajes, los cuales han despertado en mí unas sensaciones comparables a los de cualquier otra película de larga duración que pueda haber visto antes. En estos Films todo viene comprimido, no es necesario ver una película entera para sentir una historia, para ver una emoción, para disfrutar con unos personajes que nos entreguen un poco de ellos. Te das cuenta de que pueden cubrir perfectamente esa necesidad de relajación audiovisual de los sentidos. Tu cuerpo se llena de inmensidad cinematográfica, te hace apreciar las buenas producciones, te das cuenta de los guiones, hace que parezca simple el crear y contar una historia. Son los Fast Films, solo que en este caso el “Fast” no se refiere al tiempo que lleva preparar la película, si no al tiempo que dedicas a verla. Son comprimidos de sensaciones lanzados a mil kilómetros por hora contra tus sentidos que aguardan expectantes deseando ver llegar las balas cargadas con ilusiones de colores, con historias de sonidos, con canciones de palabras que no puedes dejar de escuchar. Es justamente lo que buscaba sin ni siquiera darme cuenta de que lo hacía. The answer my friend, is blowing in the wind.


Llamadme ignorante si es solamente ahora que me doy cuenta de que existe este tipo de alternativa, pero yo me pregunto, ¿cómo es posible que viviendo en el siglo XXI este formato de película no haya saltado todavía al gran público? Cuando enciendo algún canal de televisión, siempre encuentro largas películas, pero, ¿por qué no dedicar alguna hora exclusivamente a cortometrajes? Desde aquí os animo a todos aquellos productores, guionistas y aficionados al cine, a que apoyéis este tipo de iniciativa y a que no dejéis de crear, de contarnos esas historias tan aparentemente simples pero llenas de intención, y es que en definitiva amigos, el tiempo es oro.


Aquí os dejo un par de links donde hacer tangibles todas estas palabras, espero que los disfrutéis.


Alma. http://www.youtube.com/watch?v=S1zd51czgEc

The Cat Piano. http://www.youtube.com/watch?v=k921Od06jfE


Jazzy-Juz.

1 comentario:

  1. Despues de haber leido la poesia que has escrito...yo te haría el amor muy lentamente.

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